Illas Atlánticas, destino turístico Starlight

Como moitos saberedes xa pola prensa e por nós, o Parque Nacional marítimo-terrestre das Illas Atlánticas está a procurar a obtención do distintivo de Destino turístico Starlight. Membros do noso grupo participaron na medición do brillo do ceo nas illas de Cíes e Ons, un paso necesario para a obtención do distintivo.

Outro paso importante na obtención deste selo internacional de destino turístico é o apoio social e Calidade do Ceo Nocturno asinou hai uns días o seguinte comunicado de apoio: manifesto de apoio.

Son varias as asociacións que están a manifestarse a prol das Illas Atlánticas, algúns exemplos son a Agrupación Astronómica Coruñesa Ío e a Asociación Astronómica de Vigo.

Diferentes artigos sobre esta moi boa nova:

E por suponto a Xunta de Galicia participa activamente neste obxectivo: Medio Ambiente promove a certificación do Parque das Illas Atlánticas como destino turístico Starlight

Rías Baixas
Rías Baixas. Pódese ver a escuridade nas illas, mais queda moito por traballar na costa.

Comunicado da Junta de Andalucía sobre os efectos da luz branca

Un grupo de expertos internacionais, impulsado pola Junta de Andalucía, fixo público SABAS QUE ritmo circadianoun comunicado advertindo do uso da luz branca con gran compoñente de luz azul.

Somos moitos os que vimos avisando dende hai tempo do perigoso que se está a volver a iluminación pública por mor dos cambios nel que está propiciando a tecnoloxía LED. Así, no documento adxunto a continuación, pódese ler que

Os dispositivos LED que emiten este tipo de luz son especialmente contaminantes, debido á súa elevada porcentaxe de radiación azul

A continuación mostramos outras cousas que se din no documento e  no medio atoparedes enlaces no que se fala máis polo miúdo de cada tema:

SABIAS QUE salvaxe

Cabe destacar que multitude de especies cercanas á base da cadea trófica, como os insectos nocturnos (bolboretas ou lucecús, por exemplo), son máis sensibles á luz rica en tonos azuis. Da mesma maneira, o efecto da

iluminación artificial, sexa localizada ou difusa, pode resultar fatal para determinadas especies que recorren á escuridad total da noite e aos ceos estrelados para guiarse dende os lugares de cría hacia o océano (tartarugas mariñas ou pardelas). Valéndose de esta atracción das especies por determinado tipo de luz, as flotas comerciais utilizan luces potentes e localizadas para a captura de peixes e cefalópodos

É urxente ter en conta a ecoloxía da noite.

Actualmente dispoñemos de indicios científicos que sixiren que unha exposición excesiva á luz branca durante a noite xenera disrupción circadiana ou crono-disrupción; o que dificulta unha orde temporal interna correcta.

Os estudos epidemiolóxicos mostran que a crono-disrupción vai asociada a un incremento da incidencia do síndrome metabólico, enfermidades cardiovasculares, desordes cognitivos e emocionais, con avellentar prematuramente e algúns cancros coma o de mama, próstata e colorrectal, así como ao empeoramento de patoloxías preexistentes. Porlo tanto, a luz branca azulada non se pode considerar inocua.

Neste documento participaron investigadores da REECL.

 O documento: http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal_web/web/temas_ambientales/atmosfera/contaminacion_luminica/Declaracion_internacional_uso_luz_azul_ES.pdf

LEDs: unha loita duradeira

Hoxe traemos un artigo da revista AstronomíA publicado no ano 2011 onde diferentes expertos en materia de contaminación lumínica falan da iluminación LED. Dende entón parece que ningún aviso sobre eles é escoitado na administración, mentres que a contaminación lumínica segue medrando e, curiosamente, se seguen cambiando as luces cálidas por iluminación LED branca-azulada.

Todo este artigo merece ser lido. Ten algunhas referencias técnicas, pero pode ser entendido por calquera. A pesar do paso dos anos, segue sendo un tema de actualidade.

LA ILUMINACIÓN CON LED Y EL PROBLEMA DE LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA

¿Contaminación lumínica? ¡Denuncia!

Dicía un profesor meu que os galegos temos 7 sentidos: vista, olfato, tacto, oído, gusto, sentido común e sentidiño. Cando falamos de contaminación lumínica case sempre basta con aplicar o sentido común e o sentidiño para comprender a necesidade e os beneficios de combatela e facela desaparecer, pero é que, ademais, tamén se pode usar a lei para exixir unha iluminación correcta, eficiente e que non produza contaminación lumínica. 

Non estamos obrigados a aguantar o intrusismo, o malgasto dos cartos públicos nin ningunha das consecuencias da contaminación lumínica.

Real Decreto 1131/1988, de 30 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución del Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de Evaluación de Impacto Ambiental (HTML) – Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo
Boletín Oficial del Estado, n.º 239, 5 de octubre de 1988, pp. 28911-28916

– Extracto:

6 Contenido
La evaluación de impacto ambiental debe comprender, al menos, la estimación de los efectos sobre la población humana, la fauna, la flora, la vegetación, la gea, el suelo, el agua, el aire, el clima, el paisaje y la estructura y función de los ecosistemas presentes en el área previsiblemente afectada. Asimismo, debe comprender estimación de la incidencia que el proyecto, obra o actividad tiene sobre los elementos que componen el Patrimonio Histórico Español, sobre las relaciones sociales y las condiciones de sosiego público, tales como ruidos, vibraciones, olores y emisiones luminosas, y la de cualquier otra incidencia ambiental derivada de su ejecución.
[…]
8. Descripción del proyecto y sus acciones. Examen de alternativas.
La descripción del proyecto y sus acciones incluirá:
[…]
– Descripción, en su caso, de los tipos, cantidades y composición de los residuos, vertidos, emisiones o cualquier otro elemento derivado de la actuación, tanto sean de tipo temporal durante la realización de la obra, o permanentes cuando ya esté realizada y en operación, en especial, ruidos, vibraciones, olores, emisiones luminosas, emisiones de partículas, etc.

Máis sobre leis na páxina de Cel Fosc: http://www.celfosc.org/biblio/legal/index.html

¿Onde foron as estrelas?

Normalmente cando compartimos unha ligazón externa no blogue facemos unha pequena referencia e deixamos a lectura do artigo para o lugar de orixe, pero neste caso, dado que esta reportaxe publicada en La Vanguardia por Manel Soria é un perfecto resumo, moi claro e conciso, da problemática da contaminación lumínica, queremos copiala integramente aquí (sen ánimos de apropiarnos do seu contido nin de beneficiarnos do traballo) para non perdela. O título orixinal é ¿Dónde han ido las estrellas? e en outubro de 2013 atópase nesta ligazón: http://www.lavanguardia.com/magazine/20131025/54392320262/astronomia-estrellas-reportaje-magazine-27-octubre-2013.html

Rapa Nui, la isla de Pascua, está casi en mitad del océano Pacífico y se considera la más alejada de cualquier otro asentamiento humano, y por tanto, la más distante de fuentes de luz artificial. Si se espera a que caiga la tarde cerca de uno de sus numerosos moai, cuando han cesado los sonidos de las las aves marinas pero el cielo todavía conserva un último rastro de color azul, se ven surgir lentamente las estrellas del hemisferio sur y finalmente la majestuosa Vía Láctea. En completa oscuridad, la luz del firmamento resulta sorprendentemente intensa, tan intensa como cuando las enigmáticas estatuas de la isla fueron erigidas. Si no se ha experimentado, resulta difícil imaginar hasta qué punto es impresionante y hace ser plenamente consciente del espectáculo que nos han robado las luces artificiales que se han apoderado de la noche en casi toda Europa.

Es una triste paradoja que el mundo moderno prive de las estrellas, precisamente ahora que los instrumentos astronómicos son más perfectos que nunca, desde los más modestos telescopios domésticos, que hubieran impresionado a Galileo hace 400 años, hasta las sondas espaciales que recorren el sistema solar. Los telescopios infrarrojos han permitido observar estrellas que giran a velocidades de vértigo en torno al enorme agujero negro del centro dela Vía Láctea y ya se han detectado casi mil planetas que orbitan alrededor de otras estrellas. Incluso se ha logrado algo parecido a viajar al pasado más remoto, captando luces emitidas hace miles de millones de años, no mucho después del origen del universo.

Fruto de estos avances, las fotografías astronómicas muestran nebulosas, asteroides, escenas de Marte o lejanas galaxias. Sin embargo, estas imágenes tienen muy poca relación con la vida diaria de los habitantes de las ciudades. Impresionan por su belleza plástica, pero algunas podrían parecer pinturas abstractas. A principios del siglo XXI cada vez se sabe más del cosmos, pero resultan más desconocidas las estrellas que veían nuestros ancestros. No se puede asociar una fotografía de Júpiter o de las Pléyades con una experiencia personal. No obstante, lejos de luces artificiales, esos objetos son perfectamente visibles en el cielo e inevitablemente llamarían la atención del observador. Sin duda, formaban parte de la vida cotidiana hasta hace poco. Un poema de Safo de Lesbos decía: “Se han puestola Lunay las Pléyades/ya es media noche/las horas avanzan/pero yo duermo sola”.

Las Pléyades son un inconfundible cúmulo de jóvenes estrellas azules que brillan juntas. Pero comola Tierragira, parecen desplazarse por el cielo y acaban ocultándose bajo el horizonte, como el Sol.

El cielo se utilizaba en la antigüedad como calendario, brújula y escenario de narraciones míticas. Los griegos supieron ver en el firmamento constelaciones de estrellas para dedicarlas a los héroes Hércules y Orión, al rey Cefeo, a su esposa Casiopea, a su hija Andrómeda y a otros. Su posición en el cielo también formaba parte de la narración: en invierno, el fogoso Orión parece perseguir a las siete Pléyades, que son estrellas femeninas, pero está en el extremo opuesto del Escorpión, que le causó la muerte y que se ve en el cielo de verano.

Para los vikingos,la Vía Lácteaera el camino al Valhalla, el destino de las almas de los guerreros muertos en combate, mientras que para las culturas asiáticas, era un río de plata que separaba a dos amantes, las estrellas Vega y Altaïr. Para los incas, Alpha y Beta Centauri, estrellas que no pueden verse desde Europa, eran los ojos de una llama celeste. En el antiguo Egipto, la estrella más importante era Sirio; su primera aparición después de haber sido invisible durante meses era esperada por los sacerdotes, pues anticipaba la crecida anual del Nilo.

No solamente los sacerdotes observaban el cielo, las estrellas también eran conocidas popularmente. Cervantes cuenta en El Quijote que Don Quijote y Sancho Panza se encontraban andando de noche cuando oyeron unos ruidos aterradores. A Don Quijote le pareció que era una estupenda oportunidad para una aventura, pero Sancho trató de disuadirle, o por lo menos de hacerle esperar hasta que fuera de día. Y para convencerle de que faltaba poco para el alba, le dijo: “A lo que a mí me muestra la ciencia que aprendí cuando era pastor, no debe de haber desde aquí al alba tres horas, porque la boca dela Bocinaestá encima de la cabeza, y hace la media noche en la línea del brazo izquierdo”.La Bocinaera una denominación popular dela Osa Menor, visible desde esta latitud, y que con un poco de práctica puede usarse para saber qué hora es.

Todo este conocimiento popular se ha perdido en gran medida. Durante el siglo XX, a medida que avanzaba la astronomía, el cielo resultaba cada vez más difícil de observar como consecuencia de la contaminación lumínica: luz artificial innecesariamente dirigida hacia el cielo, donde no hay nada que pueda ser iluminado. Ahora, a principios del siglo XXI, la contaminación lumínica se ha extendido por gran parte del mundo. Es un serio problema que afecta gravemente las observaciones astronómicas. Ramon Naves, uno de los astrónomos aficionados más activos en España y descubridor de dos asteroides desde su observatorio en el Maresme (Catalunya), explica que ciertas observaciones cometarias le resultan simplemente imposibles, no por falta de pericia ni del equipo adecuado, sino por la contaminación lumínica. “Hace solamente 20 años,la Vía Lácteatodavía podía intuirse desde el Maresme”, asegura.

Precisamente, los astrónomos fueron los primeros en reivindicar la protección de la oscuridad de la noche. Pero Pere Horts, de a Asociación contra la Contaminación Lumínica Cel Fosc, creada en 1996, aclara que la contaminación lumínica no es solamente un problema para los astrónomos. “Además de dificultar las observaciones astronómicas y el placer de la contemplación del cielo tiene efectos perjudiciales mesurables para las especies animales nocturnas, que son más de la mitad del total. Se ha comprobado que muchas especies simplemente no pueden vivir en medios con niveles elevados de contaminación lumínica, lo que provoca un empobrecimiento de la biodiversidad”. Un ejemplo evidente serían las luciérnagas, que emiten luz para atraer a los machos y que la desactivan en presencia de iluminación artificial.

La contaminación lumínica no sólo representa un desperdicio de energía y un problema para el medio ambiente, también para las personas. “Los seres humanos precisamos de un adecuado equilibrio entre luz y oscuridad para un correcto funcionamiento de la glándula pineal, que segrega melatonina que interviene en la regulación de nuestro reloj biológico. Un déficit de esta hormona puede afectar al sistema inmune y producir envejecimiento prematuro e incluso se ha relacionado con ciertas formas de cáncer”. De modo que la presencia de luz residual durante el tiempo de sueño no representa un avance en la calidad de vida ni es inocua. Sin embargo, diseñando adecuadamente los sistemas de alumbrado es posible hacer compatible la protección de la oscuridad con una iluminación más que suficiente en las ciudades, como demuestra el ejemplo de La Palma en las islas Canarias, asegura.

Asociaciones como Cel Fosc han sido muy activas proponiendo fórmulas que permitan lograr este equilibro, pero queda mucho por hacer. Todavía no existe una legislación unificada en el ámbito español ni europeo. Canarias fue la comunidad autónoma pionera en esta cuestión, y en el 2001, el Parlament de Catalunya aprobó por unanimidad una legislación sobre contaminación lumínica, cuya aplicación práctica se ha visto retrasada por dificultades en el reglamento. Más allá de los aspectos legales, la oscuridad del cielo es un valor turístico en alza. En el 2007 se firmó la declaración Starlight en La Palma. Lacertificación de destino turístico Starlight, avalada porla Unesco, se otorga a lugares con cualidades excelentes para la contemplación del cielo estrellado (ya existen varios reconocidos).

Incluso sin ser buenos conocedores del cielo ni saber astronomía, la noche en la naturaleza permite recuperar, por lo menos en parte, el paisaje estrellado del que disfutaron los antepasados. No es necesario ser un experto ni disponer de un telescopio para experimentar una embriagadora sensación de plenitud ante las estrellas.

El primer objetivo puede ser, simplemente, salir al medio natural una noche de luna llena. La luz solar que el satélite refleja es muy intensa y permite pasear sin luz artificial alguna, aunque esta se deba llevar por seguridad. Las sombras son muy visibles y solamente las estrellas más brillantes pueden apreciarse bien. Lejos de ser un inconveniente, esto puede ayudar a identificar las constelaciones, empezando por las más visibles, comola Osa Mayor, Casiopea, Orión o el Escorpión. No hay que dejarse abrumar por su gran número, ni por los complicados movimientos de los astros en el firmamento. Sin prisas, con un libro introductorio y el programa gratuito Stellarium, que genera una excelente simulación del cielo, poco a poco, se podrá ir conociendo las estrellas.

Si se ha disfrutado del primer paseo a la luz de la luna, se pueden fijar objetivos más ambiciosos, como verla Vía Lácteao la luz zodiacal. Para observarla Vía Láctea, nuestra galaxia, será necesario desplazarse a un lugar lo más alejado posible de las ciudades. La mejor época del año probablemente sea a principios de verano. En condiciones óptimas, se verá como un gran arco luminoso que va de un lado al otro del horizonte. La luz zodiacal, en cambio, es un brillo que se debe a las partículas de polvo dispersas en el sistema solar, más tenue quela Vía Láctea.El mejor momento para verla en esta latitud es a finales de invierno, mirando hacia el oeste dos horas después de la puesta de sol.

Para quien sienta la necesidad de guardar un recuerdo visual de las observaciones, las cámaras digitales modernas facilitan fotografiar el cielo tal y como se ve. Simplemente con un trípode y un cable disparador se puede empezar a hacer alguna prueba y, tal vez, plantearse viajar a lugares como los que se pueden observar en estas páginas, desde la isla de Pascua y el desierto de Atacama hasta los pueblos aislados en el Atlas u otros lugares donde el cielo nocturno todavía es tan oscuro como antes de la invención de la electricidad. Cuando se haya aprendido a apreciar las estrellas, este será el mayor anhelo: poder verlas como en tiempos de nuestros bisabuelos. Paradójicamente, el mayor de los lujos en nuestro tiempo tal vez sea algo aparentemente tan simple como la oscuridad.

Calidade do Ceo sobre a ordenanza municipal de Santiago de Compostela

El Correo Gallego consultounos hai uns días sobre a ordenanza municipal que o Concello de Santiago de Compostela sacará adiante para permitir que nos edificios se poida instalar publicidade con iluminación.

Aquí vos deixamos as noticias ao respecto. Na última fálase de nós.
Grazas a El Correo Gallego por confiar na nosa opinión.

6 de marzo de 2012 – El Correo Gallego

17 de abril de 2012 – El Correo Gallego

 

Posta a punto da contaminación lumínica

Abrimos esta entrada para ter a bo recaudo un bo artículo que resume moito do que hai que saber da contaminación lumínica.

O seguinte artigo de El País fala da iluminación, de exemplos prácticos e reales de boas prácticas, de aforro enerxético, de entornos de ceo escuro que hai que coidar, lexislación… Todo claro e conciso e todo nunha linguaxe apta para tódolos públicos.

Unha lectura case que obligada para entender a mensaxe que grupos coma o noso quere difundir:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2011/05/19/actualidad/1305756006_850215.html

Copia do artigo, obra de Sergio C. Fanjul publicado no diario El País en maio de 2011:

S i usted vive en una ciudad y de noche levanta el rostro hacia el cielo, en vez de admirar los miles de estrellas que nos acompañan si­lenciosas desde que el hombre es hombre, alimentando nuestra imaginación, lo que verá será un cielo turbio en el que apenas resplandecen la luna, algún planeta y un puñado de las estrellas más brillantes.

Esta contaminación del cielo, tal vez menos conocida que la polución o la contaminación acústica, es la contaminación lumínica. Y además de robarnos el espectáculo del firmamento, puede afectar a nuestra salud y a los ecosistemas. Para colmo, supone un gran derroche de energía (es decir, dinero) enviada hacia el cielo sin ninguna finalidad.

Evitarla no es muy complicado. Basta con seguir ciertas directrices sencillas: “Sobre todo, no iluminar hacia el cielo”, explica el físico Carlos Herranz, presidente de la Asociación Cielo Oscuro, dedicada a la lucha contra este fenómeno. “También hay que iluminar el suelo de forma adecuada, nunca en exceso, y apagar las luces innecesarias a partir de cierta hora de la noche. No tiene sentido tener encendidos los anuncios luminosos toda la noche ni las farolas de los aparcamientos de los centros comerciales. Hay ermitas perdidas en la cima de montes iluminadas a altas horas de la madrugada en pleno invierno”.

Se debe alumbrar con luces amarillas o anaranjadas, no blancas

También se debe evitar la luz blanca e iluminar con luces anaranjadas o amarillas (las lámparas de sodio de alta y baja presión). Actualmente, en pos del ahorro energético, está en boga la instalación de lámparas led (diodos emisores de luz) cuya luz blanca es altamente contaminante en este sentido.

La iluminación es competencia de las comunidades autónomas, y solo seis han legislado en esta dirección: Cataluña, Cantabria, Navarra, Islas Baleares, Andalucía y Castilla y León. Además existe legislación estatal: un real decreto sobre eficiencia energética en el alumbrado de 2008. “El problema es que estas normativas siguen un modelo de 2001. Desde entonces ha habido muchos estudios sobre cómo se difunde la luz en la atmósfera. Antes se pensaba que a cinco kilómetros de la ciudad ya te habías quedado sin luz, y se ha visto que algo queda hasta 200 kilómetros”, comenta Herranz.

Un ejemplo de buenas prácticas es Puente la Reina (3.000 habitantes), en Navarra, que ha sido asesorado por Cielo Oscuro para renovar completamente el alumbrado. “Hemos obtenido mejores niveles de iluminación ahorrando un 50%. Utilizamos bombillas menos potentes, pero mejor dirigidas, y alumbramos solo donde hace falta. A media noche reducimos la potencia a la mitad. Al final resulta que es más barato iluminar bien que mal”, explica Fernando Jáuregui, astrónomo del Planetario de Pamplona y miembro de Cielo Oscuro. Para premiar la buena calidad del firmamento, la Unesco y el Instituto Astrofísico de Canarias, entre otras instituciones, han creado el certificado Starlight, que se otorga a zonas que mantengan su cielo libre de contaminación lumínica. Una suerte de “reservas de estrellas”, similares a las playas con bandera azul. Cipriano Marín, delegado de Starlight en España, indica que La Palma hace tiempo que tiene certificado Starlight y “están prácticamente aprobados los de Monfragüe, Doñana, la costa norte de Fuerteventura y la reserva de la biosfera de La Rioja”.

“Si se hicieran bien las cosas, te subirías a una azotea en medio de una gran ciudad y se verían todas las estrellas y hasta la Vía Láctea, mientras que abajo las calles estarían bien iluminadas”, concluye el físico Carlos Herranz.